Historia del ámbar

El ámbar es la resina petrificada de las coníferas. Hace 40 millones de años, allí donde está situado hoy el Mar Báltico crecía un bosque abundante. El clima caliente, casi tropical favorecía la pérdida de la resina por los  árboles. La substancia pegajosa, dorada exudaba de los árboles con frecuencia atrapando insectos pequeños, trozos de plantas e incluso gotas de agua o granos de arena. Estas partículas orgánicas sumergidas en el ámbar se denominan inclusiones.  
 
Los Antigüos y el ámbar

Desde hace siglos, el ámbar ha sido apreciado por su belleza y propiedades. Se lo ha utilizado para la elaboración de fina joyería, objetos de uso artísticos, talismanes. Se ha considerado que tiene propiedades mágicas y se le han otorgado poderes curativos. Para los antigüos el ámbar fue tan apreciado que construyeron una ruta de 1000 km de longitud que llevaba desde Italia hasta el norte de Polonia. La Ruta del Ambar fue la vía mejor vigilada y mantenida de aquellos tiempos.
     
El ámbar hoy en día

Hoy el ámbar lo amamos igual como antaño. Por su brillo, por su calor, por los secretos que oculta. Porque cada pieza del ámbar es única y excepcional. Sabemos adornar el ámbar con plata y oro, sabemos emplearlo en la cosmética y medicina. Del ámbar producimos licores, les damos abalorios de ámbar a los niños pequeños para calmar dolores en la dentición.
Nosotras, las mujeres adoramos el ámbar porque le da brillo a la tez, refresca y apacigua las facciones como el brillo de las velas. 
 
El brillo del ámbar

Hay unas cuantas indicaciones que hay que respetar para que el ámbar no pierda su brillo:
- nunca limpies las joyas de ámbar con alcohol o líquidos para la limpieza de la plata,
- las joyas de ámbar puedes lavarlas con el agua con jabón,
- utiliza el perfume y la laca de pelo antes de ponerte las joyas de ámbar,
- no hagas limpieza en las joyas.

Autenticidad del ámbar

La manera más fácil para comprobar la autenticidad del ámbar es encenderlo. Puedes calentar el ámbar con la llama del mechero o clavar en él un alfiler caliente. El ámbar auténtico exhala un olor a resina. Para la comparación, haz lo mismo con plástico ��" sentiras un olor desgradable. 
 
Las propiedades del ámbar

- no se puede producir el ámbar en un laboratorio, tampoco se puede acelerar su
  formación,
- sólo el ámbar del Báltico contiene entre 3 y 8 % del ácido succínico. Otras resinas
  fósiles contienen menos de 3% de dicho ácido o no lo contienen en absoluto,
- el ámbar es resistente a todos los disolventes,
- el ámbar no es duro - su dureza conforme a la escala de Mohs es de 2-2,5,
- el ámbar es ligero - su densidad es de 0,96-1,096 g/cm3,
- el ámbar es sensible a cambios de temperatura - el ámbar calentado cambia de
  color y se vuelve más oscuro, sometido a cambios más violentos y fuertes -
  se agrieta,
- el ámbar varía en cuanto al grado de la transparencia - desde una completamente
  turbia hasta una diáfana,
- el ámbar existe en varios colores - blanco, negro, azul, verde, rojo y marrón, pero
  sobre todo en toda la riqueza de matices dorado-amarillos.